Algunas leyendas cuentan que el queso nació cuando un pastor árabe volvía a su morada con la leche de ovejas dentro de una bolsa hecha con la tripa de uno de sus corderos y que después de caminar a pleno sol, al abrir la bolsa, la leche estaba cuajada y sólida, es decir, hecha queso.

El nombre de este producto proviene de la palabra griega fornos, así se llamaba al cesto para los quesos y de ella derivan el fromage francés, formagiio italiano y la palabra latina caseus de donde proviene la palabra queso en español, así como el cheese anglosajón.

Es así como que el queso ha estado presente en las civilizaciones más antiguas, como los romanos que lo incluían en su dieta, condimentándolo con tornillo, pimienta, piñones y otros frutos secos.

En la antigua Grecia el queso se comía mezclado con harina, miel, aceite, pasas y almendras, y se encuentra en recetas antiguas de platos y postres muy preciados.

En la Edad Media, las órdenes religiosas se convirtieron en importantes zonas de actividad agrícola y el queso adquirió una gran importancia, por los muchos días de ayuno en los que se prohibía comer carne, por lo cual hubo una gran variedad de este lácteo.

En1850 el microbiólogo Louis Pasteur descubrió la pasteurización, que cambió el proceso de elaboración del queso. Por lo cual, empezó a mezclarse leche de distinta procedencia y diversos rebaños para obtener un producto homogéneo y disminuyó considerablemente el riesgo de aparición de organismos que pudieran estropear el proceso.  

Como verás el queso es un producto muy antiguo, pero que sigue presente en las mesas de todas partes del mundo.

Artículo creado con información de Lapayesa.es.